Hoy fui a la plaza de los sueños
los árboles, el pasto, las flores y las nubes
ahí siempre parecía no abandonar
la alegría de volar del columpio
Cadena de dos metros
a cada lado
pendiendo del cielo
pendiendo de mis sueños
que no tocan suelo
que piensan que a mi lado hay otro columpio…
Pero no es cierto
Al hombre no tiene alas
¡Qué es mentira esto!
Porque no hay nadie a mi lado
¿De qué se trata?
Caen cadenas oxidadas
Me queman las manos
Señor Ilusión, rey de los espejismos;
No hay vuelo ni impulso
La tierra bajo mis pies es barro
Lodo engañoso
Se rompe la cadena
Se destruye el cielo
Y abrazo el suelo
Señor Humillación, cara de barro;
Reboto en tu pecho
Y lloro junto al aire silbante que pasa.
Esta tarde fui a la plaza de los sueños
Pero tu columpio lo mecía el viento…
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