Y si haz de marchar hacia lejanos paisajes
yo te guardaré aquí dentro de mi corazón
y en las noches cuando viento golpée las puertas
sabré que te ha visto y escucharé con atención
A veces cuando el otoño ha acabado y las hojas no se adhieren a mi ventana
miro triste los floreros jazmineados
y salgo a caminar por los prados nocturnos de esta montaña
el frío que sube por mis piernas
me invita a mirar los cielos despejados de mi valle
y en las mareas consteladas
recuerdo a mis padres, a mis hermanos y a todos mis antepasados
y sonrío en el regazo de sus compañías celestiales
y miros mis pies
y veo cuánto he caminado
al despertar en la mañana
oigo un grito desesperado
un grito de regreso y alegría
que dice:
amor
te amo!
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