Hoy brotó de mi alma:
Quién la hubiera seguido, sabría mucho más que ella a donde se dirigía. Tomó su sombrero, su bufanda y partió.
Ya no llevaba un corazón en su mano, llevaba una pluma de fénix, ¿qué haría con ella?...quizá prenderla en su corazón, ya no podría volver a ser la misma, tenía que guardar eso sí lo que aprendió. Por mucho que el fenix resurja de las cenizas, el polvo queda entre las alas.
Como polluelo recién nacido aferraba sus patas al nido, con miedo a caerse, pero, ¿qué era eso que sentía?Hace tiempo que amaba sola, que vivía sola, que caminaba sola, pero prefería creer que el viento la acompañaba. Atrapada por lo recuerdos, esos hermosos recuerdos, esperó bajo la lluvia que saliera el sol, pero cuando esta cesó y este se asomó se dió cuenta que detrás de la cortina de agua no era que no lo viese, él no estaba simplemente. Sus pulmones se llenaron de vacío y rogó al cielo por el viento, pero solo lo consiguió batiendo sus propias alas.
¿Hacia dónde se dirigirá su vuelo?
qué haría con el nido que formó?
¿Cómo podrá entregar su luz
sus plumas,
su corazón.
¿Cómo lo hará por segunda vez?
Es libre!
libre, libre!
ama la libertad!
pero no tiene con quien compartirla
ni compartirse,
amar,
volar,
crearse...
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