viernes, 6 de noviembre de 2009

TOTEM

Hoy brotó de mi alma:

26 DE OCTUBRE, 8PM.

A mi parecer, la temática de esta obra se trata del universo, su origen y lo que lo compone: los seres que viven. En la escena un círculo  hecho de arroz como representando el mundo, y el arroz la fertilidad o vida de este. Parados, frente a frente, como los  polos, un Hombre y una  Mujer  representando las partes incomparables de un mismo todo que, en ese momento,  observaban y caminaban, me imagino yo, por el mundo. A cada movimiento un sonido, o a cada expresión una palabra, ininteligible para nuestro lenguaje habitual, pero que expresa lo necesario para no perder la atención de lo que ocurre. Caminan como perdidos o en camino hacia algo sabido; se detienen, caminan nuevamente pero nunca se juntan en algún punto. Es como si quisieran encontrarse pero a la vez escapan, como temiendo encontrar aquello que siempre buscaron y al encontrarlo la situación los sobrepasara. A veces uno de ellos para y se sienta en el piso y el otro hace una muestra de lo que es, hasta cuando en un momento…
obscuridad…
sonidos y silencios…
Vuelve la luz, sigue la búsqueda y de repente: término de la carrera y comienza la observación detenida del otro, ahora sí que están en conciencia total de cada uno, pero continúan el juego de la escapada. Van como tratando de agarrar el mundo entre sus manos, tratando de comprenderlo, tratando de llegar a su alma. Ahora se juntan, ahora se reúnen y ocurre algo, creo yo, sorprendente pero no inesperado para ellos y que significará que la búsqueda ha llegado a su fin.

Convulsiones, es la llave de la entrada  al mundo de las esencias, un ritual chamánico, algo sagrado, que al principio asusta al que lo ve, pero no sirve quedarse en eso así que mejor continúo describiendo lo que ocurre. Se detienen las convulsiones y entran así como en un estado de elevación, se colocan en diferentes puntos del círculo y dibujan cuatro puntos, cuatro líneas que se unen en un centro, pueden ser las cuatro estaciones,  los cuatro elementos o los cuatro puntos cardinales,  o talvez todos porque lo que estos “sujetos” hacen es tratar de  abrazar la esencia de cada una de ellas y envolverse con las mismas. Caminan y se encuentran. Aquí es cuando digo que la búsqueda terminó, porque los polos se unieron y en un momento las partes no son partes sino un todo,  las caricias son respuesta del reconocimiento de que no existen como tales, ni como complementos sino  uno y  algo único al medio de los cuatro puntos. Se perdió el horizonte heterogéneo, la oscuridad  huele a conexión y las dos partes se hacen una. La expresión del cuerpo de los actores en este momento es bellísima, fuera de morbo, es como el baile de las estrellas en el universo, perfecto y amable, donde se explora los no límites universales, un entrar y salir del otro, entrar para conocerse, salir para contemplarse, para amarse. Ellos han encontrado la verdad del mundo, nuestro origen (eso lo digo por mis creencias en el universo) y ahora llenos de naturaleza experimentan la felicidad real.

Termina este amor único, el deseo unitario se esfuma, vuelven al punto de partida, quizá con lecciones aprendidas, no lo sé, pero sí con la angustia de olvidar lo que vivieron. Dicen que el tótem es algo asignado que todos poseemos, puede ser un objeto, un dibujo, un animal o un mineral al cual estamos bajo su protección. Lo entiendo como un pedazo de universo que concientemente nos ayuda y nos da la fuerza para hacer lo que somos y queremos ser y que para ellos, los personajes de la obra, los ayudó a encontrar el entendimiento al universo, a lo que pertenecemos sin concepción de dios ni religión.

Entré tarde a ver la obra, perdí cinco minutos afuera, llegué a verla sin siquiera saber como se llamaba, pero eso fue intencional, para no dejarme llevar por ningún comentario y poder creer lo que yo sintiera que transmitían los personaje. (si quiere descuénteme punto por esto, pero me era necesario hacerlo para dejar el prejuicio afuera y solo sentir lo que vería) Me encontré con algo totalmente fuera de lo que creo conocer y solo me deslicé por el río de las expresiones. Ahora entendía algunos conceptos de este ramo.

Creo que los actores estuvieron excelentes y convencidos de lo que hacían, porque esos movimientos que lograron estaban llenos de sentimientos y no simples vaivenes. La música, si bien a primera audición parecía solo ruido, mi locura y la locura del que se le ocurrió hacerla, me hizo pensar en la música de las esferas, el sonido del universo.

A los días siguientes comentando la obra, algunos me dijeron que les hubiera gustado que fuese como en la obra anterior que fuimos a ver (carne de cañón) por el tema del habla, yo escuché, pero solo pensé: ¿por qué buscan expresar la belleza con palabras habladas?, siendo que simplemente podrían abrir su  mente y alma al lenguaje corporal, que tan íntimamente, todo nos dice...Realmente esta obra me sorprendió.

Gracias…

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