domingo, 29 de noviembre de 2009

Mi cuento favorito...

He aquí una historia de esas comunes y simples
que la vida contiene
y que muy a menudo
 pasan.
He aquí una historia
de esas difíciles y hermosas
 por lo imposible que tratan.

Señores:
les propongo abrir su mente y
 su corazón
 a esta que narraré,
la vida
de un pájaro
y un pez.


Cubierta por la sombra
De un árbol otoñal
Parada en una rama
Una pájara
Colorá’
Desde arriba
Un río vió
Así que decidió
Bajar a mirar

Que reflejo buscaba
En el agua aparecía
Y así como de maravilla
Su rostro vio transformar
Una cara anaranjada y humedecida
Pereció que ahora era y
De pronto, como en una pecera,
Un pez vio saltar .

Qué pájaro! se dijo esta
 Pues no parecía realmente volar
Más bien será mi reflejo
Que se quiere bañar

Y en ese salto inesperado
El reflejo se puso a hablar
.-No seas tonta muchacha
Soy un pez, no un ave más.-

Impresiones encontradas
Sentimientos a despertar
La pájara asombrada
Se puso a volar.
Y lejos se fue, señores
A algún lugar tranquilo a posar
A pensar si lo que había visto
era cierto o falsedad.

También  el pez  pensó
Si era otro pez lo que vio
Y si no era, qué era?
Que fuera del agua podía estar.

Cuestionamientos adelantados
Ahora faltaba encontrar la verdad
Y casi como de acuerdo
Ingeniaron un plan
Para otra vez verse
Solo así nada más

Pasó el primer día y la pájara
 volvió a la rama
del árbol junto al río
y casi, es casi nunca deja en paz
solo ella lo pudo divisar

y así pasó el día mirando a ese extraño
que la intrigaba tanto
como un secreto a develar

y al siguiente día fue él quién la vió
y por el casi ella no lo notó
él la miraba  con cautela
desde el sonido de las aguas y las piedras que lo escondían
le escribía un poema por si alguna ranita se lo podría pasar





Extraño ser que te diviso:

                                           Me sorprenden esas grandes aletas que tienes en tu lomo, tu voz es un canto que purifica mi río y cada día que te veo solo quiero saber algo de ti y que me cuentes de aquello que tanto me llama la atención.
                   Cualquier día de estos baja a mis estanques…
                                                                                                  ATTE. EL PEZ






Pues bién parece que ya me ha visto
 y que cada día lo frecuento,
gracias ranita por el aviso
ahora
Responderé su carta.


Tú que dices ser un pez:
               
                                         Me sorprende tu carta, que ingenio para entregarla. Le cuento que me llamo pájaro, una especie que no se mete al agua, que nada en los aires. No  es peligroso vivir así? Una vez caí al mar y por suerte `pude escapar… Lo del lomo se llaman alas, no aletas y mi canto es mi vida al amar.

                                           Agradeciendo su invitación, no acepto por motivos mortales…
                                                                                ATTE. LA PÁJARO