Al acostarse, el sol, sueña con conocer la luna
La luna, al levantarse, sueña con ver al sol. A veces, cuando el cielo se obscurece de día o de noche, y la gente del medioevo piensa que es un castigo divino. Lo único divino, y ni que siquiera es un castigo, es el abrazo amante de estos dos ceres celestes que se funden y se vuelven a desfundar hasta la otra oportunidad. En que los sueños del sol y la luna se vuelven otra vez realidad.
Para el hermoso sol
Atte: la luna...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario